El Oráculo

Una exposición fotográfica de Silvana Andrade
24 septiembre - 31 diciembre

La pazLa paz

Del Libro de las mutaciones (I Ching)

Dejo escrito en este libro la imagen de mi designio muerto:
Fui como yerba y no me arrancaron.

-Alvaro de Campos

En el 2005, Silvia Andrade, movida por un sentimiento de empatía circunstancial, emprendió la recolección de flores y hierbas que nadie quería tener en su jardín para inspeccionarlas minuciosamente. Ese mismo año, otros incidentes la llevaron a reencontrarse con el I Ching o Libro de las mutaciones, un texto de adivinación chino compuesto de 64 hexagramas, obra autorreferencial que predica el cambio mientras experimenta ella misma cambios internos. Cada imagen se relaciona con un momento vivido en mi trabajo y en mi vida personal y con el texto del I Ching que me marcaba el camino de aprendizaje, comenta la artista.

El ejercitoEl ejercito

Las 16 piezas que forman esta serie son radiografías emocionales que por su técnica rinden tributo al trabajo del alemán Karl Blossfeldt, autor de El jardín maravilloso de la naturaleza. Camino arriba, camino abajo, uno y el mismo, decía Heráclito de Efeso en un oportuno aforismo. El oráculo, con sus elípticas frases, texturas y designios místicos, obliga a pensar precisamente en la poética del cambio y la armonía de los opuestos.

La mordedura tajanteLa mordedura tajante

Silvia Andrade acudió a la interdisciplina para vincular un conjunto de ramas independientes en un árbol de inquietantes significados. Cada hierba arrancada susurra un tramo de la vida de la autora, y la clave, aparentemente explícita ante los ojos del espectador, sigue siendo un misterio, un sueño tejido con parábolas. Cuentos crípticos sin héroes ni villanos, los mensajes dejan en la conciencia de quien los ve la sensación de no tener un final cerrado, sino de estar hechos con las intuiciones del inconsciente colectivo. No por nada el propio Carl Jung prologó la versión alemana del I Ching. Y no por nada Silvia significa natural de la selva.

Christián Núñez, agosto de 2009